Como relatar una anecdota

Es difícil contar bien una historia.
Antiguamente, cuando no había cine ni televisión, los contadores de historias y cuentos estaban muy cotizados, no había otro tipo de entretenimiento.
Hoy día entre el poco tiempo de que disponemos y acostumbrados a que toda la información nos llegue a través de la imagen, hemos perdido la habilidad de expresarnos bien y, muchas veces, hasta contar una anécdota o un simple chiste nos resulta complicado.
Este artículo va para aquellos que necesitan hablar y ser escuchados con atención.
El relato es la narración de unos hechos que pueden ser reales o inventados, que suceden a unos personajes a lo largo de un tiempo. Puede ser una noticia, una anécdota, un chiste, una crónica, un cuento…
Para elaborar esa narración debemos reflexionar y encajar antes “las piezas del puzle” que lo componen. Es importante plantearse a quién le sucede la historia: si es a ti, debes hablar en primera persona, si se trata sobre algo que has visto o es inventado lo harás en tercera persona.
A quién se lo cuentas: la forma de hablar no es la misma si es a un amigo, a tu jefe, a un desconocido…
Qué cuentas: selecciona los hechos más significativos, si lo cuentas todo, la narración pierde interés.
Cuándo sucede: un relato puede ser presente, pasado o futuro, es importante situarlo en el tiempo.
Dónde sucede: el lugar puede justificar los hechos o ser simplemente un escenario.
Con todos estos datos, elabora un guión que contenga: un inicio que llame la atención, un desarrollo donde expliques la historia y un final donde desenlaces y des salida a la narración.
Muy importante:
La narración debe ser dinámica, no te enrolles, (lo bueno si breve dos veces bueno)
Cuenta solo los hechos más sugerentes y no pierdas el tiempo en contar los que tengan poca relación con el tema central.
Pon entusiasmo en la narración. Juega con los matices de la voz, no seas monótono.

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